De acuerdo a los números que muestran sus balances, Independiente, San Lorenzo y River siguen estando a la cabeza en la “tabla de posiciones” de los pasivos más preocupantes. Como quedó dicho, la administración de Javier Cantero en Independiente lucha ahora con un pasivo de casi 330.000.000 de pesos productos de serias falencias en la administración anterior.
En el caso de San Lorenzo, este año los avatares políticos (la salida antes de tiempo de Carlos Abdo con el nuevo llamado a elecciones y la agónica salvación del descenso) postergaron la memoria y balance del último ejercicio. No obstante, antes de dejar la presidencia Carlos Abdo admitió que el pasivo rondaba los 134.000.000 de pesos.
En River, en tanto, las millonarias transferencias de Erik Lamela y Lucas Ocampos, más otros ajustes de gastos, permitieron a la administración de Daniel Passarella bajar el pasivo -dicen en el club- de unos 200 millones de pesos a los 120 millones que arrojaría el último ejercicio que se espera salga a la cancha en cualquier momento.