"Cuando yo jugaba y me sentía cansado en la semana, le avisaba al preparador físico que si hacía un trabajo de velocidad me podía desgarrar. Eso ahora no pasa", comparó en la adjudicación de cargos a los futbolistas.
Al repartir responsabilidades, el 'Beto' apuntó que la "dirigencia del fútbol argentino hoy es muy floja y al primer resultado adverso cualquier proyecto se termina".
"Pero en el caso de Bianchi, quien va a decidir cuándo se terminará su ciclo en Boca será él, porque es un técnico muy ganador, y si continúa sin lograr triunfos no querrá seguir", advirtió.
"Y otra cosa que deben pensar en Boca es en el período post Riquelme, porque no van a encontrar a otro como él. Román es el emblema más grande en la historia del club", exaltó.
El hecho de que Leandro Paredes esté sindicado como el sucesor del capitán boquense es "un error" para Márcico, "porque solamente jugó tres partidos bien en primera y Riquelme lo hizo durante 14 o 15 años. Lo peligroso de esto es que el pibe se lo crea".
"Si yo estuviera en Boca me la pasaría hablando con Paredes, para decirle que con la buena pegada y la gambeta solamente, no alcanza para ser un buen jugador", avisó.
"En el fútbol argentino de hoy vale todo, porque queda muy poca ética. Por eso es terrible que Colón no se presente a jugar un partido o que se premie a un barra de Talleres, de Córdoba, que después termina matando a un pibe. En Francia, un club que tiene deudas, desciende, aunque sea un grande como Marsella", completó.