Según la policía, el muchacho salió corriendo y se refugió en la enfermería que está ubicada en esa platea, donde recibió las primeras curaciones para luego ser trasladado cerca de las 21 al Hospital Pirovano, en el barrio porteño de Coghlan, en una ambulancia de una empresa privada. Allí fue derivado al quirófano para ser operado y finalmente murió cerca de la una de la madrugada.
Personal de la Policía Metropolitana, con jurisdicción dentro del Hospital Pirovano, notificó a la fiscalía de Nuñez y Saavedra, a cargo de José María Campagnoli, por el ingreso de una persona acuchillada y, luego, dio el parte de fallecido.
Sin embargo, fuentes de esa fuerza de seguridad porteña confirmaron que las actuaciones por el homicidio quedaron a cargo de la Policía Federal, ya que la agresión ocurrió dentro del estadio.
Fuentes cercanas al fiscal Campagnoli confirmaron que se dispuso el secuestro de las cámaras de seguridad del estadio y que se están analizando las filmaciones para intentar observar el momento en el que se produjo la pelea entre los hinchas.
Además, fuentes policiales aseguraron que por el hecho aún no hay personas detenidas.
Si bien en un principio se sospechaba que el crimen de Saucedo pudo haberse producido como consecuencia de una interna en la barra brava de River conocida como "Los Borrachos del Tablón", los investigadores creen que en realidad se produjo tras una pelea entre hinchas comunes.