El crack reconoció que ya no sentía ganas de jugar el torneo local, a diferencia de la Copa Libertadores. Y que eso pesó en la decisión.
"Quise ganar la Copa y no pude. Cuando le ganamos a Banfield y salimos campeones, una hora más tarde estaba en mi casa cenando, como si hubiese sido algo normal. El fútbol argentino ya no me daba las mismas ganas que tenía en la Libertadores. Y no tenía más nada por jugar ", se sinceró.
Ácido y frontal, el ex 10 de Boca desestimó que Julio Falcioni (a quien nunca llamó por el nombre) haya tenido algo que ver. "Yo no me voy a ir por el entrenador. Yo no necesito entrenador", tiró.
Riquelme también dejó otras frases interesantes:
-"Ahora está Leandro Paredes y no puedo taparle el lugar a él. Tiene 18 años, los mismos que yo tenía cuando arranqué. Yo cumplí todos los sueños que tenía. Ahora le toca a él. Juega fantástico y ojalá pueda cumplir todos sus sueños".
-"Mi hermano (Sebastián) fue el primero en enterarse de la decisión. Terminé de comer, subí a la habitación y le conté".
-"Puede ser rara la manera en que me fui porque nos tocó jugar de visitante el último partido, pero fue como lo había soñado. Me fui jugando bien, llegué a una final de Copa y salí campeón en el semestre anterior. Cumplí todos los sueños que tenía".
-"Jugué cuatro finales de Copa y perdí una. Puedo estar contento".
-"El mejor jugador del fútbol argentino es Clemente. Y el otro día escuché que lo iban a sacar... Le hace hacer todos los goles a Viatri. Da la casualidad de que los dos son amigos míos. No soy tan boludo para elegir amigos: elijo siempre a los que mejor juegan".
-"A los hinchas les digo que los quiero mucho. En mi casa me hicieron bostero y ellos me han hecho más bostero todavía. Siempre voy a estar agradecido".