En tanto, fuentes del club Lanús criticaron la decisión gubernamental ya que, a su juicio, "toda medida prohibitoria nunca sirve para buscar una solución, sino que funciona como un parche. El público no tiene la culpa", señalaron.
El club añadió en un comunicado que está a disposición de la Justicia para "aportar todos los elementos que se consideren necesarios para contribuir al esclarecimiento de este lamentable episodio".
El hincha de Lanús fue disparado cuando intentaba separar a los barras (hinchas violentos) de su club de los efectivos policiales con los que se estaban enfrentando a las puertas del estadio Ciudad de La Plata.
El ministro de Seguridad bonaerense explicó que el disparo policial ocurrió después de que "un grupo entre 100 y 150 personas" arrinconaran a tres policías contra una pared.
Casal dispuso la detención de los tres policías hasta que se determine la responsabilidad de cada uno de ellos.