Estas bajas se produjeron después de que el club gastara cerca de 100 millones de euros por el colombiano James Rodríguez, el alemán Toni Kroos y el costarricense Keylor Navas, que brillaron en el Mundial.
El presidente blanco Florentino Pérez, pese a ello, defendió la decisión de dejar marchar a Di Maria al afirmar que el argentino quería un aumento de sueldo que le habría convertido en el segundo jugador mejor pagado de la plantilla solo por detrás del portugués Cristiano Ronaldo.
"Ningún otro jugador de la plantilla tiene esos ingresos, con la excepción de Cristiano Ronaldo, que como todos sabemos es el mejor del mundo", continuó el máximo mandatario madridista.
"Si hubiéramos aceptado las peticiones económicas de Di Maria, podría haber sido un agravio comparativo y se pondría en riesgo la estabilidad financiera del club", desveló el presidente.
"Ante su negativa rotunda pensamos en otro jugador y trajimos a James", explicó Florentino Pérez.