Entonces, en esta afirmación de uno de los dirigentes más importantes del club, queda claro que la decisión no pasa por un título local o un triunfo o una derrota en el Superclásico que se jugará en el Monumental el último domingo de octubre.
¿En qué consiste el proyecto que se empieza a difundir como prioridad? Esencialmente en darle al plantel un sello bien casero. Basta de refuerzos de jerarquía, jugadores que pegan la vuelta desde el fútbol europeo tras experiencias poco felices, y más lugar para los juveniles que se proyectan desde las inferiores del club.
Se busca tener entre diez y doce jugadores de la casa y que los mismos tengan lugar y continuidad en el primer equipo. Y en este ítem muchos no valoran el manejo del actual entrenador quien, si bien hizo debutar a varios futbolistas a lo largo de estos 22 meses, siempre optó por respetar las jerarquía y las trayectorias de los jugadores.
Además, también juega la relación con el actual plantel. El cruce verbal con Ledesma no fue visto con buenos ya que desde arriba quieren que las tapas de los diarios no lleguen a partir de los conflictos, sino de los éxitos deportivos. No hay que olvidarse que cuando se recurrió a Falcioni se lo hizo pensando en su mano firme para manejar el vestuario y hoy las divisiones siguen y son notorias.
A todo esto hay que sumarle el pensamiento de los propios jugadores, que si bien puede decirse que no tienen ni voz ni voto en una decisión que pasa exclusivamente por la dirigencia, al menos ya se encargaron de dejar en evidencia, algunos con palabras y otros con hechos, que no están a gusto con una convivencia que podría definirse como incómoda.
El paso de Falcioni tiene fecha de vencimiento y es el 31 de diciembre. Los dirigentes ya están a la búsqueda de un entrenador que no sea Guillermo Barros Schelotto que tiene aún mucha vida en Lanús. Una situación complicada para Boca, los dirigentes, Falcioni y los jugadores, a pesar que el equipo está a dos puntos de la punta.
“Si un compañero va para atrás lo cago a trompadas”
El defensor de Boca Juniors Rolando Schiavi admitió que si su equipo sigue jugando mal no podrá coronarse en el Torneo Inicial, a pesar de estar ubicado en los primeros lugares de la tabla. “Si seguimos jugando así no podemos salir campeón. En algún momento la suerte se nos iba a terminar”, afirmó el referente boquense por Radio La Red, que el último domingo marcó un gol y falló un penal en el empate 1-1 ante San Martín de San Juan.
Y amplió: “Somos conscientes de que estamos jugando mal, tenemos que revertir esto y somos los primeros en saberlo”. Schiavi descartó que el plantel se Boca haya bajado el nivel para lograr que el entrenador Julio César Falcioni deje su cargo, a causa de malos resultados. “Con muchos técnicos me llevé mal, pero nunca fui para atrás, si veo que un compañero mio va para atrás lo cago a trompadas”, precisó.
“Pablo siempre se entrenó bien"
Diego Rivero fue uno de los pocos que rompió el silencio en el martes de Casa Amarilla y lo hizo, justamente, para referirse a la situación de su compañero Pablo Ledesma. “Pablo es mi amigo, no sé cuáles fueron los motivos. El siempre se entrenó muy bien, tendría que estar con nosotros, ojalá se revea la posición. ¿El técnico? Yo mucho del técnico no quiero hablar. Son ustedes los periodistas los que tienen que decir las cosas”, sostuvo el “Burrito” en diálogo con el canal TN.
Después, también habló del rendimiento del equipo. “Veníamos jugando mal, pero se nos daban los resultados. Ahora el problema es que no se nos dieron los resultados”, cerró.