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22 de noviembre 2017 - 23:30
Un penal no cobrado, empujones y un clima muy bravo para la vuelta
Un penal no cobrado para Gremio en la última jugada generó una airada reacción, encabezada por Kannemann. Braghieri fue el que más respondió del lado granate y se fue llorando porque, por una amarilla, se pierde el desquite.

Una vez más hubo un final caliente en un partido decisivo. Una infracción de García Guerreño contra Jael, dentro del área, no sancionada, generó airadas reacciones de parte de los jugadores del equipo local y también Lanús protestó por la amarilla que le aplicaron al zaguero Diego Braghieri, que lo margina nada menos que del partido decisivo. Del otro lado, el argentino Walter Kannemann fue quien se quejó de manera más airada, ya que en el primer tiempo se había ganado la amarilla que lo dejaba afuera de la revancha. Todo esto deja abierta la hipótesis de vivir una situación similar en la revancha.

Luego del encuentro y con lágrimas en los ojos, el ex zaguero de Rosario Central y Arsenal reconoció que: “puede ser que la mía haya sido para amarilla. Pero el Bicho Aguirre terminó con la marca de los tapones de uno de los centrales (Geromel) de ellos”.

A la hora del análisis del partido en sí ponderó que “en el primer tiempo lo manejamos bastante, pero en el segundo se nos vinieron, nos faltó un poco de actitud y sobre el final vino el gol de ellos”.

En tanto que el otro central, Rolando García Guerreño opinó que: “sobre el final nos metimos muy atrás y lastimosamente nos metieron el gol”. A su vez dejó una frase sugestiva: “el árbitro tuvo un trato un poco duro. Ahora tenemos una semana para replantear”.