QUITO, Ecuador.- Un duro golpe para el equipo argentino. Era mejor, había creado las mejores situaciones, pero se quedó con diez y allí Uruguay le dio tres golpes durísimos y comprometió su futuro, en el arranque del hexagonal.
El encuentro comenzó bajo una lluvia torrencial y en toda el área defendida por los pibes argentinos los charcos eran muy pronunciados. No así en ofensiva, por lo que los dirigidos por Claudio Ubeda pudieron tener mayor protagonismo ya que hacían pie y contaban con las situaciones más claras para abrir el marcador. A los cinco minutos llegó la primera polémica ya que una pelota pareció dar claramente en la mano de Olivera, pero el árbitro peruano no la apreció. Argentina desnivelaba pero carecía de efectividad.
Un claro ejemplo se dio a los 27 minutos cuando por derecha Rodríguez se metió en el área y asistió a Martínez quien al rematar estrelló su tiro en un rival. Un nuevo rebote fue tomado por Torres quien de frente al arco optó por colocarla en vez de quemarle las manos al arquero. El chico de Boca quiso ponerla al lado del palo y Santiago Mele con una atajada tremenda la mandó al corner.