El resultado dejó a ambos equipos pendientes de otros encuentros: la pelea por la tabla anual en el caso de Vélez y el ingreso a los octavos de final para San Lorenzo quedaron cuesta arriba.
El resultado dejó a ambos equipos pendientes de otros encuentros: la pelea por la tabla anual en el caso de Vélez y el ingreso a los octavos de final para San Lorenzo quedaron cuesta arriba.
El empate dejó un sabor amargo en ambos vestuarios. Vélez y San Lorenzo igualaron 2-2 en un encuentro cambiante, en el que los dos tuvieron oportunidades para quedarse con los tres puntos, pero terminaron condicionados por un resultado que no favoreció sus aspiraciones.
El conjunto de Guillermo arrancó con todo y marcó diferencias durante la primera mitad. Con Juan Cruz Policella, Matías Pellegrini y Manuel Lanzini moviéndose por distintos sectores del campo, consiguió desarticular el mediocampo visitante. La superioridad se tradujo en dos goles: primero apareció Policella y, apenas tres minutos después, Pellegrini amplió la ventaja. Su conquista fue validada por Facundo Tello luego de una revisión del VAR.
Sin embargo, cuando parecía que el local podía irse al descanso con una diferencia mayor, Alexis Cuello descontó sobre el cierre del primer tiempo y mantuvo con vida al equipo de Boedo. El tanto resultó determinante para cambiar el desarrollo de un partido que hasta ese momento tenía un claro dominador.
Después del descanso, el Ciclón encontró respuestas. Los ajustes de Rubén Insua le permitieron recuperar terreno y mostrar una imagen mucho más competitiva. Incluso llegó a sufrir otro golpe cuando Ronaldo Martínez convirtió el 3-1, aunque la acción fue anulada por una infracción previa de Lucas Robertone sobre Cuello.
Con el correr de los minutos, el desgaste empezó a pasarle factura al Fortín, que perdió la movilidad y el ritmo exhibidos durante la primera etapa. Del otro lado, los ingresos y las modificaciones ofensivas le dieron resultado al visitante: Rodrigo Auzmendi apareció dentro del área y estableció el 2-2 después de una jugada accidentada.
El tramo final tuvo situaciones para los dos lados y dejó en evidencia la necesidad de conseguir una victoria. Vélez reaccionó con las variantes, pero no logró aprovechar sus oportunidades. El empate lo dejó a tres puntos de Rosario Central, líder de la tabla anual, y ahora necesita que Boca y Argentinos no ganen sus respectivos compromisos para conservar posibilidades de pelear por el primer puesto. Además, podría terminar cuarto en su zona si se combinan otros resultados adversos.
Pese a la frustración por no haber podido ganar, los hinchas reconocieron el esfuerzo del equipo y despidieron a los futbolistas con aplausos. La situación del conjunto azulgrana tampoco es sencilla: continúa fuera de la zona de clasificación a los playoffs de la Zona A y deberá estar atento a otros resultados para llegar a la última jornada con posibilidades de meterse en los mata-mata. Incluso si mantiene viva la ilusión, no tendrá el pase a octavos bajo su propio control.