Lo primero que se pudo observar fue como los simpatizantes del Rojo, que ocuparon una tribuna que da espaldas a uno de los arcos, mantenían discusiones con las fuerzas policiales. Lo que intentaban los hinchas argentinos, era que algunos de sus compañeros de tribuna no fueran detenidos.
Pero luego, todo fue creciendo en intensidad. A punto tal que, el ecuatoriano Zambrano se vio obligado a postergar el desarrollo del encuentro.
Algunos futbolistas del equipo de Avellaneda, encabezado por el delantero, Germán Denis, intentaban calmar a los argentinos. Pero luego comprobaron que lo que querían, eran protegerse de los bastonazos de las fuerzas del orden.
Fue allí cuando se vio a algunos hinchas con sus cabezas ensangrentadas, lo que encendió la ira de los otros hinchas y fue durante esos pasajes, en donde se vivieron los hechos de mayor tensión ya que, por un lado, algunas de las personas que estaban en las tribunas, intentaron reaccionar mientras que, la policía, fue haciendo un cordón que desembocaba en la salida de la tribuna, haciendo recordar a aquellos viejos operativos policiales de aquellos partidos calificados como de "alto riesgo", en donde la tribuna de la parcialidad visitante era rápidamente desalojada, mientras se retenía a los locales.