No estuvieron los protagonistas estelares de los próximos comicios, pero el clima de campaña electoral enmarcó la tradicional cena del CIPPEC, donde confluyeron más de 1.300 personalidades del país entre los que estuvieron la vicepresidenta Gabriela Michetti y el presidente de la Corte Suprema, Ricardo Lorenzetti.
Buena parte del denominado “círculo rojo” de gobernadores, miembros del gabinete nacional, sindicalistas, embajadores, empresarios, senadores, diputados e intendentes formaron parte de la gala en el Hotel Hilton, convocados por uno de los principales “think tanks” de la Argentina.
Faltaron el presidente Mauricio Macri, la gobernadora bonaerense, María Eugenia Vidal, el jefe de Gabinete Marcos Peña, todos ellos habituales asistentes, así como la diputada Elisa Carrió, la expresidenta Cristina Kirchner, su ex ministro Florencio Randazzo y el exgobernador Daniel Scioli. En pocas palabras no estuvieron las figuras de la elección 2017 -por su representación o por ser candidatos-, pero sus nombres formaron parte de todas las conversaciones en la cuenta regresiva al test de medio término del mandato de Macri.
A la mesa principal fueron asignados, junto a la directora ejecutiva de CIPPEC, Julia Pomares, Michetti, Lorenzetti y el presidente de la Cámara de Diputados, Emilio Monzó.
La Vicepresidenta ya había salido a respaldar a Lorenzetti en su pulseada con Carrió, en tanto que Monzó es uno de los protegidos de la chaqueña en las internas del oficialismo.
Entre los opositores sobresalieron el líder del Frente Renovador, Sergio Massa, a la cabeza de una nutrida lista de figuras del partido y la jefa del GEN, Margarita Stolbizer, quienes se encaminan a converger en un frente electoral.
A Massa se lo vio cruzar bromas con el vicejefe de Gabinete Mario Quintana, en torno al desarrollo del escrutinio provisorio que quedará en manos del Correo, tema que también ocupó en otra mesa al histórico apoderado del PJ, Jorge Landau.
En los próximos días el Correo licitará la realización del escrutinio provisorio y nuevamente aparece la empresa Indra como favorita a quedarse con el trabajo.
Roberto Lavagna, enrolado en el massismo junto a su hijo Marcos, reiteró sus fuertes críticas al rumbo económico ante cada uno de los que se acercó a saludarlo.
Por su parte, Laura Alonso, jefa de la Oficina Anticorrupción se mostró atenta al nombramiento de Bernardo Saravia Frías como nuevo procurador del Tesoro, debido a sus probables conflictos de interés por haber sido abogado del grupo Macri.
Saravia Frías es un hombre allegado al ex jefe de la UCR, Ernesto Sanz, otro de los asistentes y animadores de tertulias con radicales orgánicos de Cambiemos -como el histórico Jesús Rodríguez-, en la pulseada con el sector del partido que promueve a Martín Lousteau como candidato en la Ciudad de Buenos Aires.
Isela Costantini, ex presidenta de Aerolíneas Argentinas, flamante integrante del Consejo de Administración de CIPPEC y todavía en la lista de posibles reemplazantes de Lousteau al frente de la embajada en Estados Unidos llamó la atención por su elegancia, mientras que el fiscal José María Campagnoli sobresalió en el salón pocas horas después de haber pedido la detención del suspendido jefe de Policía de la Ciudad, José Potocar.
También llamaron la atención los movimientos de Nicolás Caputo, el empresario, asesor presidencial y flamante cónsul honorario de Singapur en la Argentina, quien recorrió las mesas y anduvo a los abrazos con Facundo Manes, aporte radical a la lista de candidatos de Cambiemos en Buenos Aires.
Manes encabezaría la lista de diputados nacionales por Buenos Aires, mientras que para el Senado ya se daba como fija a la figura del ministro de Educación, Esteban Bullrich, fácilmente localizable en la cena por su estatura.
La cena transcurrió a dos meses de la fecha límite para presentar las listas de precandidatos a las PASO ante las Juntas Electorales Partidarias, el 24 de junio.
La lista de asistentes incluyó al presidente provisional del Senado, Federico Pinedo; los gobernadores Gustavo Bordet; Miguel Lifschitz; Gerardo Morales; Horacio Rodríguez Larreta; Sergio Uñac; y Alberto Weretilneck. Entre otros referentes políticos, participaron también Juan Manuel Abal Medina; Martín Insaurralde; Facundo Moyano; Nicolás Massot; y Alfonso Prat Gay. Además asistieron funcionarios del Poder Ejecutivo Nacional, como Juan José Aranguren, Patricia Bullrich, Guillermo Dietrich, Luis Caputo, Carolina Stanley y Paula Bertol, entre muchos otros.
En su discurso de apertura, la directora ejecutiva de CIPPEC, Julia Pomares, convocó a la dirigencia a administrar la tensión entre los intereses particulares y el bien común, “a partir de la negociación y la conciliación”. “La relación entre lo individual y lo colectivo no es fácil. Es un equilibrio constante entre lo que cada uno quiere hacer y lo que colectivamente es más beneficioso. Administrar esta tensión exige disentir, conciliar, ceder. Ninguna de estas acciones es inocente o inocua. Están detrás de que un país prospere o se estanque”, enfatizó.