El acuerdo supone una batería de medidas que persiguen dos objetivos: por un lado, mantener el plan de actividades en la exploración y producción de petróleo, y de este modo asegurar el sostenimiento de las fuentes laborales y, por otro, reflejar la caída de los precios internacionales en el abaratamiento de las naftas y el gasoil.
No obstante,
la reducción del 5% en los precios de las naftas y el gasoil se reflejará plenamente en las estaciones de servicio desde este 2 de enero, una vez realizada la adaptación de los sistemas informáticos, así como los procesos de distribución y descarga de los combustibles, indicaron fuentes gubernamentales.