El Parque Nacional Iguazú desmontará las pasarelas del principal circuito turístico como medida preventiva ante las crecidas previstas por el fenómeno de El Niño. El resto de los atractivos continuará abierto.
El Parque Nacional Iguazú desmontará las pasarelas del principal circuito turístico como medida preventiva ante las crecidas previstas por el fenómeno de El Niño. El resto de los atractivos continuará abierto.
El Parque Nacional Iguazú cerrará de manera preventiva el acceso a la Garganta del Diablo durante 40 días, a partir del lunes 3 de agosto, para desmontar las pasarelas y barandas metálicas del circuito ante el riesgo de una crecida extraordinaria del río Iguazú. La medida busca evitar daños en la infraestructura frente a los pronósticos asociados al fenómeno de El Niño.
La decisión fue anunciada en una presentación conjunta entre autoridades de la Administración de Parques Nacionales e Iguazú Argentina S.A., concesionaria del área. A diferencia de episodios anteriores, el operativo consistirá en retirar y resguardar las estructuras metálicas antes de que aumente el caudal del río, en lugar de esperar el impacto de la crecida.
El objetivo es impedir que se repitan los daños registrados en octubre de 2023, cuando una crecida destruyó 79 tramos de pasarelas y dejó inhabilitado el circuito de la Garganta del Diablo durante nueve meses. Las estructuras serán trasladadas a depósitos seguros hasta que las condiciones permitan su reinstalación.
Desde Iguazú Argentina S.A. señalaron que la medida responde al contexto climático previsto para los próximos meses. "En este contexto de alta afluencia turística, y en función de las proyecciones meteorológicas asociadas al fenómeno El Niño (ENOS), se avanzó en medidas preventivas para resguardar la infraestructura del Área Cataratas", indicó la empresa.
La concesionaria agregó que "la decisión se sustenta en los pronósticos y análisis técnicos que anticipan crecidas del río Iguazú en los próximos meses". Según explicaron, los organismos encargados del monitoreo climático e hidrológico de la cuenca brasileña coinciden en prever caudales elevados durante septiembre y octubre, con potencial para provocar inundaciones extraordinarias.
Pese al cierre temporal del principal atractivo, las autoridades aclararon que el resto del Parque Nacional Iguazú continuará funcionando con normalidad. "El Parque Nacional Iguazú continúa abierto con los demás atractivos: Centro de Visitantes Yvyrá Retá, Territorio Yaguareté, Tren Ecológico de la Selva, Circuito Inferior, Circuito Superior, Sendero Verde, Sendero Macuco, Muestra histórica del Viejo Hotel Cataratas, y todas las tiendas y espacios gastronómicos", informó el intendente del parque, José María Hervás.
El anuncio fue encabezado por Hervás junto al director Nacional de Operaciones de la Administración de Parques Nacionales, José Albrizio; la gerente general de Iguazú Argentina S.A., Carol Da Rosa; y el presidente del ITUREM, Leopoldo Lucas, quienes presentaron el operativo de prevención que se llevará adelante durante las próximas semanas.
En paralelo, el Gobierno de Misiones activó un plan de contingencia ante los pronósticos de intensas lluvias y la posible crecida de los ríos Paraná, Uruguay e Iguazú. El gobernador Hugo Passalacqua conformó un comité de emergencia para coordinar acciones preventivas en las localidades ribereñas, monitorear la evolución del caudal y seguir el impacto que podrían tener las aperturas de compuertas de las represas hidroeléctricas de Brasil. Técnicos de la región y del exterior advirtieron que las lluvias previstas para los próximos meses podrían alcanzar niveles récord y que los escenarios de riesgo previstos van "de fuertes a extremos".