La víctima, Agustina Soledad Rodríguez, de 25 años, permanece internada en coma farmacológico tras ser atacada el 27 de agosto en su casa de Pablo Podestá.
La víctima, Agustina Soledad Rodríguez, de 25 años, permanece internada en coma farmacológico tras ser atacada el 27 de agosto en su casa de Pablo Podestá.
La investigación por el brutal ataque con ácido contra Agustina Soledad Rodríguez, la joven de 25 años que permanece internada en grave estado desde fines de agosto, avanzó con la detención de cuatro hombres vinculados de distintas maneras con la víctima y entre sí. Ahora, la Justicia intenta determinar qué participación habría tenido cada uno y cuál fue el móvil de la agresión.
El hecho ocurrió el 27 de agosto en una vivienda ubicada sobre Benito Pérez Galdós al 9100, en Pablo Podestá, partido de Tres de Febrero. Según reconstruyeron los investigadores, un hombre se acercó hasta una ventana de la casa y golpeó el vidrio con la excusa de que tenía algo para entregar.
Cuando Rodríguez se asomó, el atacante le arrojó un líquido corrosivo directamente en el rostro y escapó. La joven sufrió graves quemaduras y fue trasladada de urgencia al Hospital Bocalandro, de Loma Hermosa, donde permanece internada en coma farmacológico.
La fuga quedó registrada por cámaras de seguridad de la zona. A partir del análisis de las imágenes, los investigadores determinaron que el agresor huyó a bordo de un Ford Fiesta Kinetic, dato que se convirtió en una de las principales pistas de la causa a cargo de la fiscal Diana Mayko, titular de la UFI N°7 de San Martín.
Uno de los arrestados es F. H. R., de 21 años, expareja de Rodríguez y quien trasladó a la joven hasta el hospital luego del ataque. Sin embargo, los investigadores habrían detectado contradicciones entre su declaración y otros elementos incorporados al expediente.
También fue detenido J. S., de 37 años, señalado como propietario del Ford Fiesta que habría sido utilizado para escapar del lugar. Según la pesquisa, el vehículo era utilizado habitualmente por la expareja de la víctima.
Los otros dos sospechosos son F. I. R., de 38 años, y D. M. G., de 43, propietarios de un pet shop en el que habían trabajado tanto Rodríguez como su exnovio. Las declaraciones de los cuatro hombres quedaron bajo análisis debido a las diferencias que los investigadores encontraron entre sus relatos.
“Los cuatro dieron versiones totalmente contradictorias entre sí y no cierra lo que dijeron”, señalaron fuentes vinculadas a la investigación.
Mientras avanza la causa, el móvil del ataque continúa siendo una incógnita. Entre los elementos que analiza la Justicia aparece una amenaza que habría recibido la expareja de Rodríguez pocos días antes de la agresión. “Vamos a hacer c... a tu familia”, señalaba el mensaje incorporado como prueba al expediente.
Por el momento, los investigadores no encuadrarían el episodio como un caso de violencia de género. La pesquisa busca reconstruir qué ocurrió antes del ataque, determinar quién arrojó el líquido corrosivo y establecer si existió una planificación previa, además del eventual papel que habría desempeñado cada uno de los cuatro detenidos.