La infraestructura fue diseñada originalmente para mejorar el desplazamiento de vehículos de logística y ómnibus de larga distancia, además de reducir la circulación de micros y camiones por las principales arterias del centro porteño. Sin embargo, la menor actividad del transporte de cargas durante la noche permite disponer de capacidad para habilitar el tránsito general.
La autorización fue dispuesta por el Ministerio de Movilidad e Infraestructura porteño y Autopistas Urbanas S.A. (AUSA) y alcanza exclusivamente a automóviles y otros vehículos livianos, como utilitarios y camionetas. Las motos continuarán teniendo prohibido el ingreso por razones de seguridad vial.
La apertura para los autos comenzó en 2024, inicialmente durante sábados, domingos y feriados. Según los datos oficiales, unos 35.000 vehículos utilizan el Paseo del Bajo cada fin de semana y, desde su habilitación, se contabilizaron más de 4,5 millones de tránsitos de automóviles.
En cuanto a las condiciones para circular, el uso de TelePASE es obligatorio, al igual que en el resto de las autopistas porteñas. La velocidad máxima permitida es de 60 kilómetros por hora y la tarifa que regirá a partir de noviembre será de $10.978,49.