En declaraciones a la agencia de Ciencia, Tecnología y Sociedad (CTyS) de la Universidad Nacional de La Matanza, Carballido indicó que "esta nueva especie tenía las patas anteriores más cortas que las posteriores, al revés que los saurópodos que comían de los árboles, los cuales poseían además un cuello larguísimo, características en algún punto semejantes a las jirafas actuales".
Los restos del Comahuesaurus, en la formación Lohan Cura, de Aguada del León, fueron encontrados junto a restos de entre 10 y 15 dinosaurios del período cretácico, de gran actividad en la Patagonia. En el mundo ya fueron descubierto al menos un centenar de saurópodos, los herbívoros gigantes, varios de ellos en la Argentina, como el gigantesco "Argentinosaurio", que llegaba a medir unos 30 metros de largo.
"Estos animales morían y sus cadáveres se descomponían a la intemperie o eran cubiertos con sedimentos. Lo que ocurrió en este caso es que estos animales fueron pereciendo durante un largo período de años, hasta que posiblemente una fuerte lluvia arrastró y junto sus restos en una depresión", indicó Carballido.