César Carman, presidente del Automóvil Club Argentino.
En este sentido, recordó “la coherencia, la misericordia y el amor que Francisco expresó durante toda su vida terrenal y su tarea en Argentina, primero como el Padre Jorge y más adelante como el Santo Padre”. Asimismo, agregó: “Ese legado debe inspirarnos para seguir construyendo puentes, espacios de diálogo, momentos de unión, no solo entre los argentinos, sino entre todos los pueblos”.
Finalmente, Carman señaló que quedará para siempre en la memoria la calidez de sus palabras y sus gestos: “Tenía esa vocación eterna por buscar el encuentro para nosotros y las generaciones futuras. Desde nuestra institución seguiremos honrando esa enseñanza y ese legado, promoviendo la unidad nacional y buscando el encuentro en toda nuestra patria y el mundo”, concluyó el presidente del ACA.