El tema tiene su historia que arranca en 2011, cuando el fenómeno empezó a ser percibido en Mar del Plata. El punto de partida fue la decisión de los dueños de los kioscos de comenzar a cobrar por la suyas el plus como una manera de hacer frente a la escasa rentabilidad que les generaba el producto.
Adicionales y sanciones
Ante esta situación, la Dirección de Comercio bonaerense realizó inspecciones y sancionó infractores. Pese a ello, la maniobra se extendió a comercios porteños y del conurbano. Es decir, a un atado cuyo precio oficial es $11,50 pesos se le adiciona un peso.
Desde la Unión Kiosqueros de la Argentina (UKRA) cuestionaron el cobro de adicionales pero reconocieron las dificultades financieras que atraviesa el sector.
En este sentido, la entidad advirtió estar "totalmente disconforme frente a la reciente reforma del Régimen de Ingresos Brutos de la provincia de Buenos Aires".Pero eso no fue todo. También consideraron la medida como "inconstitucional, abusiva y perjudicial para los trabajadores" que representa, ya que, destaca, "reduce márgenes de ganancias a casi cero en cigarrillos".