La concejal, autora de la iniciativa, Lorena Riesgo, destacó que "existen alrededor de 400 mil perros que cotidianamente vierten toneladas de excrementos sólidos además de unos miles de litros de orina" en veredas y plazas, y advirtió que esta situación es peligrosa por las enfermedades que pueden transmitirse desde los animales a las personas.
La concejal subrayó que "los inspectores deben estar muy atentos porque si salís a la vía pública con tu perro y no llevás una bolsita, lo más factible es que estés cometiendo una contravención porque vos no podés decirle a tu perro en qué momento debe hacer o no pis o caca en la vía pública".
El proyecto contempla además que "en el espacio público los perros no podrán permanecer atados a árboles, monumentos públicos, postes de señalización y mobiliario urbano".