“Pedraza tomó la decisión de efectuar los pagos necesarios y también resolvió que el dinero saliera de las arcas de la UF y de la compañía” Belgrano Cargas donde Stafforini es vicepresidente-, consignó Rodríguez.
Rodríguez indicó que Aráoz de Lamadrid, como ex empleado, y Riquelme, por sus actividades, mantenían relaciones personales con el camarista de casación de la Sala III Eduardo Riggi.
El magistrado manifestó que hubo un “ofrecimiento” del ex juez para Escobar se lo hiciera llegar a Riggi y otros camaristas y estimó que el delito se concretó, aunque la noticia de la dádiva no hubiera llegado a destino.
“Estoy convencido acotó Rodríguez- que desde un comienzo emprendieron la materialización de las maniobras urdidas, con el consabido designio de lograr la intervención de la Sala y el Juez aludidos para luego, a través del conocimiento preexistente de Araoz con él, influenciar o tratar de influenciar sobre su espíritu para encarrilar el asunto que harto comprometía a Pedraza”.
Con respecto a quienes podrían haber sido receptores de los sobornos -los camaristas Riggi, Mariano González Palazzo y el ex magistrado de casación, Gustavo Mitchell-, Rodríguez remarcó que en el sumario no existen “elementos objetivos” que los vinculen con los hechos investigados.