Para la entidad, esto es así porque el proyecto "utiliza una nueva denominación, la de 'centros de ejercicios de prostitución', es decir, una nueva manera de mezclar a los prostíbulos que están prohibidos desde la década del 30 y las cooperativas sexuales".
"Mientras las trabajadoras sexuales sigamos en ausencia de un marco legal que reconozca nuestra actividad, seguiremos quedando expuestas a este tipo de medidas prohibicionistas, que no hacen más que vulnerar nuestros derechos", sostuvo la entidad que representa a las meretrices.