Los padres están muy preocupados desde el año pasado por el progresivo deterioro edilicio del establecimiento de 68 y 116, según publica un diario platense.
El problema de infraestructura obligó a las autoridades a anticipar el cierre del ciclo lectivo en noviembre último: "Ya en ese momento, la escuela se venía abajo y, en los meses que siguieron, nadie hizo nada", indicó Verónica López, madre de otro alumno de la escuela.
Sin embargo, las autoridades del establecimiento descartaron que existiera peligro de derrumbe y anticiparon la inminencia de las obras para poner en valor el edificio.