La zona donde ocurrió el trágico hecho no cuenta con servicio de guardavidas.
“Aparentemente fue más hacia el lado de la 23 que se tira el señor argentino y lo ven que la corriente lo deriva en lateral por el viento fuerte y el oleaje que hay. Cuando dan aviso al guardavidas vienen y lo sacan, estaba en paro cardiorrespiratorio, empiezan las maniobras de RCP inmediatamente con un desfibrilador, lo desfibrilan dos veces. Llegamos con los coordinadores, empezamos a ayudar a los compañeros, compañeros de otras paradas también, estuvimos media hora haciendo resucitación y lamentablemente no lo pudimos sacar”, explicó el profesional.
Luego, agregó que el equipo médico que arribó de emergencia hasta intubó al hombre para revivirlo, pero que no fue posible. “Había otro señor que era médico y que dio una mano bárbara para poderlo intubar y todo, pero ya a los 35 minutos dijeron de desistir porque era en vano el esfuerzo que se estaba haciendo”, indicó y acotó: “Paro respiratorio por ahogamiento es muy difícil sacarlo, hemos tenido otras situaciones en años anteriores. Se hizo todo el esfuerzo, lamentablemente no lo pudimos sacar [del paro]”.
El antedente de otro argentino
A principios de este año otro argentino también falleció ahogado en Punta del Este. Se trata fue Franco Toro, quien tenía 30 años y trabajaba en un local gastronómico de la ciudad balnearia uruguaya. En la madrugada del primer día de 2025, el joven ingreso junto a otros compatriotas al mar y nunca pudo salir.
Las personas que tuvieron dificultades para salir del aguar eran tres, de los cuales dos lograron ser rescatadas. Cinco días después, apareció el cuerpo de quien era oriundo de Bahía Blanca y en sus redes sociales se presentaba como tatuador, artista plástico y amante de los animales.
Diego González, el socorrista que dio con los restos de Toro, declaró al momento del hecho: “Le había hablado ayer a la madre y le dije que lo íbamos a encontrar”. Según detalló, llevaba ya dos horas patrullando con su moto de agua en el mar cuando divisó el cuerpo a 1.500 metros de la costa de Playa Brava.
“Había ido hasta la boca de la barra, fui hasta El Emir, y en una vuelta me meto bien adentro. Ya había pasado yo por ahí, así que el cuerpo había emergido hace un ratito”, relató el guardavidas ante la consulta del medio uruguayo Cadena del Mar.