Según los medios, se prevé una zona de exclusión aérea del Vaticano que se extenderá por Roma, mientras que el área en torno a la Plaza de San Pedro quedará blindada el sábado con detectores de metales, así como drones y medidas de vigilancia aérea del Ejército.
También, de acuerdo con lo que se detalló, se desplegarán francotiradores, unidades caninas y de detección de explosivos a pie de calle y subterráneas, los cazas militares también están listos en caso de emergencia y se activarán dispositivos para detectar drones hostiles. Y, además, se amplió la presencia de unidades de policía fluvial para patrullar el río Tíber y sus orillas, así como la los bomberos.
El féretro de Francisco, en la Basílica de San Pedro del Vaticano.
La vigilancia tendrá que ser especialmente reforzada en torno a las sedes diplomáticas y embajadas de Roma que acogerán a las respectivas delegaciones, sobre todo la residencia del embajador estadounidense, donde se prevé que sea alojado Trump.
Ante la llegada de delegaciones y fieles, se prevé ampliar a su vez la seguridad en estaciones de tren y de los aeropuertos romanos de Fiumicino y Ciampino, donde la gestión del tráfico aéreo y de las pistas se adaptará a las llegadas de las respectivas delegaciones.
En total, el Ministerio del Interior italiano tiene previsto una infraestructura para acoger a un máximo de 170 delegaciones, según precisó el titular de esta cartera, Matteo Piantedosi. Equipos de la Oficina de Prevención y Rescate Público controlan estaciones de tres y andenes de metro. Y el Ayuntamiento de Roma intensificó la circulación del transporte público hacia el Vaticano para facilitar la llegada de fieles.
Para completar el cuadro de seguridad, se activaron a su vez mecanismos de nueva generación desplegados por la Policía que incluye un sistema 3D para garantizar una visión de 360 grados de las áreas que rodean a la Plaza de San Pedro, un tipo de vigilancia que realiza el Centro de Gestión de Seguridad de Eventos.
Otro asunto crítico para la seguridad será el recorrido que se hará con el féretro del papa desde el Vaticano hasta la Basílica de Santa María la Mayor, en el centro de Roma, donde será enterrado. “Dada la gran participación que esperamos, hemos decidido no hacer público el recorrido”, informó el prefecto de Roma, Lamberto Giannini, quien remarcó que se permitirá a la ciudadanía de despedirse de Francisco en su último viaje hasta la sepultura.