En cuanto a los riesgos que enfrenta el niño, su mamá indicó ayer que tiene un cuadro de hipertensión pulmonar. "También lo están dializando, porque estuvo reteniendo líquidos y los riñones no están trabajando del todo bien", señaló Belén y agregó que se trata de un cuadro normal después de un trasplante.
Los médicos ahora controlan que en el organismo no se desarrolle ninguna infección. Cabe recordar que luego del trasplante y las complicaciones que surgieron el sábado, la cavidad torácica del niño estuvo abierta durante más de una semana.
"Ahora hay que ir paso a paso para ver cómo sigue respondiendo. Una cosa es el corazón latiendo con el cuerpo paralizado, ahora hay que ver cómo reacciona con sus movimientos y más adelante habrá que ver cómo reacciona a la respiración por medios propios. Son distintas instancias de adaptación del órgano al cuerpo que habrá que ir superando", detalló Belén.