El cirujano agregó que la complejidad de la operación, que duró 13 horas, "estuvo dada porque se debió retirar el corazón artificial y dejar las partes necesarias para colocar el nuevo órgano".
"Esto fue posible gracias a la donación, pero también al hospital público y a la jerarquización de un programa de trasplante como el que tenemos en el hospital", apuntó Gerardo Naiman, quien también integra el servicio de trasplante.
Marcos hacía kick boxing, cursaba tercer año en la escuela media 10 de Moreno y trabajaba de ayudante de albañil con el papá. Un día volvió de competir con un dolor en el pecho, le faltaba el aire y se sentía cansado.
Luego de varios estudios le diagnosticaron "miocardiopatía dilatada", por lo que su familia decidió llevarlo al Garrahan.
Marcos vivió los últimos diez meses conectado a un sistema de asistencia ventricular colocado dentro del tórax -desde donde emergían unos cables que se conectaban a las baterías-, que hacía circular la sangre y reemplazaba a la parte enferma del corazón.
El adolescente contó que "tenía mucho miedo y no entendía nada. No sabía qué era un corazón artificial. El doctor Vogelfang me dijo que iba a poder tener una vida normal y me mostró una foto. Era eso o mi vida".
Vogelfang explicó que esa es la principal ventaja del sistema al que fue conectado el adolescente, en cambio el sistema denominado "Berlín Heart", "cumplen funciones similares pero por su tamaño impiden la externación del paciente".
A casi un mes del trasplante, Marcos camina y no se agita: "Es muy loco, pienso que tengo adentro algo de otra persona y le agradezco al donante, a los doctores, a mi familia, mi novia y a todos los que hicieron algo para que llegara hasta acá".
Osvaldo (52), el papá, contó que cuando su hijo se despertó de la anestesia después de la intervención lo primero que hizo fue tocarse la cintura.
"Vivía pendiente del aparato, a cada rato se lo tocaba y cuando volvió en sí preguntó: '¿ya me trasplantaron?'", recordó emocionado.
En adelante tendrá que llevar una vida con algunos cuidados: no podrá hacer deportes de contacto, pero tiene pensado terminar la escuela y estudiar para chef.
El presidente del Consejo de Administración, Marcelo Scopinaro, afirmó que "el caso de Marcos sintetiza el espíritu del Garrahan, que es brindar salud pública, gratuita y de alta calidad en complejidad infantil", y agradeció a "todo el personal de esta casa por su trabajo y compromiso, ya que sin ellos esto no sería posible".
El Servicio de Trasplante Cardíaco y Cirugía Vascular Periférica del establecimiento funciona desde 2000 y lleva realizados 43 trasplantes.