Los trabajadores que ingresaban esta mañana a trabajar a la central, en las obras de ampliación de la planta, indicaron que fueron atacados por seguidores de Emanuel Araya, ex secretario general de la UOCRA, y que hasta ayer tomaron la planta y fueron desalojados por orden judicial.
En diálogo con Télam, el titular de la Unión Transitoria de Empresas, que comanda las obras en la usina de Sauce Viejo, Juan Carlos de Goycoechea, indicó que "las obras en la central hace más de tres meses que están paradas, y no hubo personal despedido".
"Despues de la toma, cuando logramos ingresar, encontramos 40 bombas molotov en el interior, también habían tapado gasoductos de presión con basura y faltaban los matafuegos", añadió.
"Es un conflicto grave; esta gente maneja la violencia como medio de dirimir un conflicto intersindical que tiene la Uocra con una facción disidente de Santa Fe, en el medio de una obra que es muy importante para la distribución de energía en toda la zona. No podemos trabajar y eso perjudica al país", agregó.
"Estuvimos en una audiencia con el gobernador Antonio Bonfatti, le pedimos por favor que mande policía, que asegure y facilite que la obra se pueda hacer", consignó De Goycoechea.
Por su parte, Carlos Davidson, titular de Relaciones Institucionales de ENARSA, afirmó a Télam que "le pedimos al juez y al fiscal que por favor nos aseguren no solo el tema de la planta y sus maquinarias, sino a la gente que trabaja".
"Pedimos mas policías, para que no nos invadan, ya que si no trabajamos se afectará el servicio eléctrico de toda la zona, se producirán cortes de luz, necesitamos un mínimo de seguridad para ponerla en marcha", acotó.
Davidson agregó que "ya hemos efectuado las denuncias correspondientes en la justicia provincial y se ha puesto en conocimiento del tema a las autoridades provinciales", y puntualizó que "un grupo de más de 100 personas tomó la obra, luego de violentar el perímetro, obstruyendo el normal desarrollo de las tareas de los trabajadores y el lunes pasado hicieron lo propio con la usina, impidiendo la generación de energía".
"Sin embargo el sistema funcionó sin inconvenientes, producto del enorme esfuerzo realizado por el Gobierno Nacional para garantizar el abastecimiento en toda la provincia, a pesar de no contar con esta importante usina. Además, desde el año 2003 se ha invertido en obras de ampliación de la capacidad de generación y de la expansión de las líneas de alta tensión para anillar el sistema y permitir una mayor seguridad ante este tipo de contingencias", consignó luego.
"La central Brigadier López, operada por ENARSA, funciona a ciclo abierto desde el 30 de agosto de 2012 y se encuentran en marcha las obras para cerrar el ciclo (sumando una turbina a vapor para aprovechar los gases), que permitirán llevarla de 280 megavatios a 413 megavatios. Es la primera vez en décadas que se construye una central de esta envergadura al norte de los grandes centros de consumo", aseguró.
"Desde la interrupción de las obras, el secretario de Obras Públicas, José López, se comunicó dos veces con el gobernador de la Provincia de Santa Fe, Antonio Bonfatti, para ponerlo en conocimiento de la situación. De la misma manera, ENARSA ha presentado una denuncia penal ante la Fiscalía Nº 4 de turno, de la Provincia de Santa Fe y ha informado al procurador de la Corte Suprema de esa provincia", expresó.
Finalmente, Davidson indicó que "a requerimiento de la Compañía Administradora de Mercado Eléctrico Mayorista (CAMESA), se intentó despachar energía y no fue posible al continuar la toma de la planta" .