La argentina, conocida como “Luminosa”, dedicó gran parte de su vida al Movimiento de los Focolares y murió en Italia en 1985, a los 43 años.
El papa León XIV reconoció las virtudes heroicas de Margarita Bavosi, una argentina conocida como “Luminosa”, y dio un paso clave en su camino hacia la beatificación. La decisión del Vaticano permitió declararla venerable, una distinción que reconoce el ejercicio excepcional de las virtudes cristianas, aunque todavía no implica que sea proclamada beata.
La medida se oficializó este sábado 24 de octubre, luego de que el pontífice aprobara los decretos presentados por Marcello Semeraro, prefecto del Dicasterio para la Causa de los Santos. Para avanzar a la siguiente etapa, deberá cumplirse uno de los requisitos establecidos por la Iglesia católica para la beatificación.
Margarita Bavosi nació en Buenos Aires el 19 de septiembre de 1941, en una familia de inmigrantes italianos. Su infancia estuvo marcada por la muerte de su madre cuando tenía apenas diez años. Con el tiempo, se recibió de licenciada en Historia y encontró su vocación religiosa en el Movimiento de los Focolares, también conocido como Obra de María, donde comenzó su camino como laica consagrada.
Su participación en la organización la llevó a asumir distintas responsabilidades. En 1966 quedó al frente de la comunidad de Paraná y, cuatro años después, fue convocada por Chiara Lubich, fundadora del movimiento, para compartir la conducción de la obra en España.
Bavosi desarrolló esa tarea en el país europeo durante 14 años, hasta que su estado de salud comenzó a deteriorarse. En 1981 aparecieron los primeros signos de una fibrosis pulmonar atípica, enfermedad que avanzó hasta provocar su muerte el 7 de marzo de 1985, en Albano Laziale, Italia. Tenía 43 años.
El proceso de reconocimiento de la santidad en la Iglesia católica contempla distintas etapas. La primera es la declaración de venerabilidad, que se concede cuando se reconoce que una persona vivió de manera excepcional las virtudes cristianas. Ese es el reconocimiento que recibió Bavosi con la aprobación de León XIV.
El siguiente paso es la beatificación, para la cual generalmente se debe acreditar un milagro atribuido a la intercesión de la persona, salvo en los casos en que se reconoce que murió como mártir. La beatificación permite que la Iglesia autorice su culto público en determinados ámbitos.
La última instancia es la canonización, mediante la cual una persona es declarada santa. Por lo general, se requiere comprobar un segundo milagro posterior a la beatificación, aunque existen otras vías de reconocimiento, como la declaración de santidad popular. Por ahora, Bavosi avanzó en el proceso, pero todavía no fue proclamada beata.
En Argentina también hay antecedentes de personas que avanzaron en distintas etapas del camino hacia la santidad. Uno de ellos es Enrique Shaw, empresario declarado venerable en 2021. En diciembre de 2025, León XIV reconoció un milagro atribuido a su intercesión, lo que permitió avanzar hacia su beatificación. La ceremonia se realizará en Buenos Aires, aunque todavía no tiene una fecha confirmada.
Por su parte, José Gabriel del Rosario Brochero, Artémides Zatti y María Antonia de Paz y Figueroa, conocida como Mama Antula, ya fueron declarados santos por la Iglesia católica. Esta última fue canonizada en 2024.
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