Tras la desinversión de Repsol,
con la intervención del Gobierno nacional los índices de producción se elevaron considerablemente, y por cada barril que la compañía produjo en 2014 se lograron incorporar 1,6 barriles a sus reservas.
La recuperación de YPF por parte del Estado argentino permitió que la petrolera revirtiera años de desinversión, reactivara su actividad exploratoria en hidrocarburos convencionales y avanzara en no convencionales, como el caso de Vaca Muerta, en la cuenca neuquina; y el bloque El Trébol, en la cuenca del Golfo San Jorge. El descubrimiento, en 2011, del yacimiento Vaca Muerta en la cuenta neuquina marcó un hito a partir de los resultados obtenidos, que confirman los pronósticos acerca de la riqueza existente en su subsuelo en materia de hidrocarburo no convencional.
Desde el 2013, tras el desembarco de Chevron en la exploración y explotación no convencional en Vaca Muerta, comenzaron a llegar a la región diferentes empresas.