El hospital Soroka de Beerseva resultó dañado en las últimas por un ataque iraní con misiles.
Desde Holon, cerca de Tel Aviv, expresó ante los periodistas que Jamenei ya no puede ser permitido en este mundo. Según el importante funcionario israelí, el líder iraní “da personalmente la orden de atacar hospitales”, en alusión al misil que había impactado contra el centro médico Soroka.
Por su parte, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, escribió el martes que su gobierno conocía la ubicación del líder iraní, pero que “por ahora” no tenía intenciones de matarlo. Al ser preguntado por la participación estadounidense en el conflicto, Netanyahu respondió que “esa es una decisión del presidente Trump".
"Él hará lo que sea bueno para Estados Unidos, y yo haré lo que sea bueno para Israel”, sumó, para luego añadir que su país está en condiciones de completar su misión sin ayuda externa: “Al final de esta operación no habrá amenaza nuclear sobre Israel, ni amenaza balística”.
Israel lanzó una serie de ataques contra Irán el viernes pasado, que según sus autoridades constituyeron una acción de último recurso para impedir que Teherán adquiera armas nucleares. Desde entonces, viene atacandodo cientos de objetivos, entre ellos instalaciones nucleares, infraestructura militar, así como científicos y comandantes de alto rango.
Personal del hospital Soroka traslada de urgencia a pacientes tras el ataque misilístico de Irán.
Aunque Netanyahu evitó declarar abiertamente que busca un cambio de régimen en Teherán, sí sugirió que la ofensiva podría debilitar seriamente al liderazgo iraní. “Los iraníes entienden que el régimen es mucho más débil de lo que pensaban. Se dan cuenta, y eso podría derivar en ciertos resultados”, consignó, este lunes, en una conferencia de prensa.
Francia, China y Rusia, entre otros países, reaccionaron con preocupación ante el nuevo conflicto armado en Medio Oriente. El presidente francés, Emmanuel Macron, advirtió que cualquier intento de forzar un cambio político en Irán mediante acciones militares desembocaría en el caos. Beijing y Moscú, por su parte, exigieron el cese inmediato del fuego.
Irán negó en reiteradas oportunidades que esté desarrollando un arma nuclear. Aunque enriqueció uranio hasta niveles del 60%, muy por encima del límite del 3,67% establecido por el acuerdo nuclear de 2015, todavía se mantiene por debajo del umbral del 90% necesario para fabricar una ojiva nuclear.
Las agencias de inteligencia estadounidenses, según informes recientes, dudan de que Teherán haya acelerado su programa atómico. En contraste, Israel mantiene una política de ambigüedad respecto a su propio arsenal nuclear. De acuerdo con el Instituto Internacional de Estudios para la Paz de Estocolmo (SIPRI), posee unas 90 ojivas nucleares.