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29 de septiembre 2026 - 10:51
Brasil: la disputa por Nuestra Señora Aparecida que quedó atrapada en la campaña presidencial

Una controversia digital abrió un nuevo frente sobre creencias, libertad religiosa, publicaciones online y acusaciones cruzadas. ¿El partido de Bolsonaro quiere sacarle el título de "Santa Patrona de Brasil"?

A pocos días de las elecciones presidenciales, Nuestra Señora Aparecida quedó en el centro de la discusión política brasileña. La patrona del país pasó de ocupar un lugar religioso a protagonizar una disputa que involucró a candidatos, dirigentes, tribunales y usuarios de redes sociales.

El episodio comenzó cuando la periodista de GloboNews, María Cristina Fernandes, sostuvo que sectores vinculados a Flávio Bolsonaro pretendían quitarle a la virgen su condición de santa patrona. La versión se viralizó rápidamente y generó especulaciones sobre la relación del dirigente con la tradición católica.

Nuestra Señora de Aparecida, ¿una figura clave en las elecciones?

La cadena periodística posteriormente desmintió esa información. El propio candidato del Partido Liberal (PL) rechazó cualquier vínculo con una iniciativa semejante y fue categórico: "El proyecto ni siquiera existe", aseguró. La controversia, sin embargo, ya había adquirido dimensión política.

A partir de allí, el equipo jurídico del PL acudió a la Procuraduría General Electoral. La presentación pidió investigar a 29 personas, entre ellas colaboradores del presidente y candidato a la reelección, Luiz Inácio Lula da Silva, por la difusión de la versión en plataformas digitales.

Flavio Bolsonaro, hijo de Jair, candidato a la presidencia de Brasil por la oposición.

El tema también fue aprovechado por el oficialismo. El vicepresidente Geraldo Alckmin publicó un video en el que defendió la libertad de credo y el respeto hacia todas las religiones, sin señalar directamente a su rival. En ese mensaje sostuvo: "Infelizmente, en los últimos días, publicaciones sobre Nuestra Señora Aparecida, la santa patrona de Brasil, estaban siendo de internet por decisiones arbitrarias, lo que puede configurar censura previa. Repudiamos cualquier intento, del pasado o del futuro, de retirarle el título [de santa patrona]".

La discusión llegó además al ámbito judicial. El Tribunal Supremo Electoral había ordenado retirar contenidos luego de que el equipo de Bolsonaro denunciara que se trataba de información falsa. Después, el ministro del Supremo Tribunal Federal Flávio Dino permitió nuevamente una publicación humorística sobre la virgen, al considerar que su eliminación podía afectar la libertad de expresión.

Lula también se refirió al episodio y puso el foco en la convivencia entre credos: "Respeto la fe de cada brasileño y brasileña". Luego agregó: "Sea católica, evangélica, de matriz africana o de cualquier otra religión. Cada uno tiene el derecho de profesar su fe como quiera. Lo que no puede faltar es el respeto".

La raíz de la versión se remonta a 2007. De acuerdo con la prensa brasileña, el proyecto que buscaba modificar el título de la virgen efectivamente existió, aunque fue archivado. Había sido presentado por el entonces diputado federal Victório Galli y proponía reemplazar la denominación vigente por "patrona de los brasileños católicos apostólicos romanos".

La iniciativa quedó así asociada años después con el entorno político de Jair Bolsonaro, pero Flávio negó tener relación con ella. Mientras tanto, una encuesta de Quest difundida el lunes ubicó a Lula cinco puntos porcentuales por encima de su principal adversario en intención de voto, además de registrar un avance entre católicos y evangélicos en medio de la polémica por una figura declarada patrona de Brasil en 1929 por el papa Pío XI.