En la subasta, Heremans, uno de los criadores más reputados de Bélgica, también vendió casi toda su producción, 350 palomas, descritas en el página internet como "asesinas" que "controlan el arte de desmarcarse, dominar, superar a sus opositores". Esta venta le ha proporcionado en total más de 4 millones de euros.
Este colombófilo se ha dejado dos parejas para "entretenerse". Según Nikolaas Gijselbrecht, especialista colombófilo, interrogado por la televisión pública RTBF, asegura que "las palomas belgas son reputadas en el mundo entero, igual que la cerveza y el chocolate".