La mandataria convocó anoche a un "gran pacto" a gobernadores estaduales y líderes de las protestas sobre la base de tres ejes: la elaboración de un plan nacional de movilidad urbana que privilegie el transporte colectivo, la asignación de la totalidad de las regalías petroleras a la educación y la contratación de médicos extranjeros para ampliar la atención del Sistema de Salud.
"Nos preocupa el hecho de que ella (Rousseff) haya hablado de la violencia de los saqueadores, lo que es justo, pero no mencionó con el mismo énfasis la necesidad de que las fuerzas policiales no cometan abusos de poder; es sintomático que las manifestaciones ocurren en plena Copa de las Confederaciones" dijo Carlos Costa, fundador de Rio de Paz, citado por ANSA.
"Este es el tipo de discurso que hizo que el pueblo vaya a las calles, son palabras sueltas dichas al viento, ella debería decir al público que oyó la voz de las calles y adoptará las siguiente medida: reducir a 20 el número de ministerios (actualmente son 39)", dijo por su parte el senador Alvaro Dias, del opositor Partido de la Socialdemocracia.
A su vez, la FIFA aseguró en un comunicado que con el mensaje de la presidenta "nos fortalecimos en nuestra decisión de colaborar con el gobierno para una Copa de las Confederaciones y un Mundial 2014 seguros y exitosos para que los hinchas puedan disfrutar".
Además se anunciaron nuevas concentraciones para las próximas horas en San Pablo, Brasilia y Curitiba, en la región sur, junto a una decena de capitales.
Cerca de 50 manifestantes pasaron la noche acampando frente a la residencia del gobernador de
Río de Janeiro, Sergio Cabral, y amenazan con permanecer en el local hasta ser escuchados por el gobernante, consginó la agencia de noticias EFE.
La protesta comenzó anoche en el turístico barrio de Ipanema, desde donde unos 1.000 manifestantes marcharon hasta el vecino barrio de Leblon para estacionarse frente a la residencia particular de Cabral.
Los manifestantes, que esperan refuerzos este domingo, quieren que el gobernador se pronuncie sobre supuestos excesos de la policía en la represión a la manifestación del pasado jueves que congregó a cerca de 300.000 personas en el centro de la ciudad, y que terminó en un enfrentamiento entre pequeños grupos violentos y la policía que se extendió por varias calles.