Francisco también citó en su discurso a Bolivia, "que está atravesando una preocupante situación política, social y económica" y a Colombia, al desear que "con la ayuda de todos se pueda superar la multiplicidad de los conflictos que lastiman al país desde hace demasiado tiempo".
Garantizar la libertad religiosa en Nicaragua
El Pontífice también hizo referencia, ante los embajadores de los países con los que el Vaticano mantiene relaciones diplomáticas, a la situación en Nicaragua, donde, subrayó, "la Santa Sede, que está siempre dispuesta a un diálogo respetuoso y constructivo".
Y mostró la preocupación "por las medidas adoptadas con respecto a personas e instituciones de la Iglesia" en el país gobernado por Daniel Ortega, donde han sido arrestados y expulsados del país sacerdotes y obispos, así como interrumpido las relaciones diplomáticas.
Francisco instó "a que a todos sean garantizados adecuadamente la libertad religiosa y los demás derechos fundamentales".
"Efectivamente, no hay verdadera paz si no viene garantizada también la libertad religiosa, que implica el respeto a la conciencia de los individuos y a la posibilidad de manifestar públicamente la propia fe y pertenencia a una comunidad", agregó.