De todos modos, y más allá de la reafirmación de la unión entre personas de distinto sexo, el documento afirma que "los hombres y las mujeres con tendencias homosexuales deben ser acogidos con respeto y delicadeza".
Sin embargo, el "Instrumentum Laboris" consideró "inaceptable" las "presiones en esa materia de organismos internacionales que condicionen la ayuda financiera a los países pobres a la introducción de leyes que institucionalicen
el 'matrimonio' entre personas del mismo sexo". A través del texto presentado hoy el Vaticano, en base a las respuestas recibidas de las Iglesias, reconoce la existencia de un "común acuerdo" entre los católicos para que los divorciados vueltos a casar recorran un "camino penitencial" para poder acceder al sacramento de la Eucaristía, aunque al final la última palabra la tendrá el obispo.
De acuerdo al "Instrumentum Laboris", podría hacerse "bajo la autoridad del Obispo, para los fieles divorciados vueltos a casar por lo civil, que se encuentran en una situación de convivencia irreversible".
El documento confirmó además la postura de la Iglesia católica sobre el rechazo al aborto y la eutanasia, y afirma que
"la vida es un regalo de Dios y, por eso, no se pueden descartar ni su comienzo ni su estado terminal","al contrario, es necesario asegurar a estas fases una atención especial. Hoy, demasiado fácilmente, 'se considera al ser humano como un bien de consumo que se puede usar y tirar'", dijo el documento que cita la exhortación apostólica del papa Francisco, Evangelii Gaudium.