Elon Musk, la motosierra y Javier Milei, durante uno de los últimos viajes del presidetne argentino a Estados Unidos.
En ese mismo lapso, la firma produjo 362.615 unidades, una caída del 16,1 % respecto al año anterior. En total, los títulos de la firma perdieron un 32% de su valor en los últimos 12 meses, un declive que analistas vinculan en parte a la reacción negativa de los consumidores frente a las actividades políticas de Musk, según recoge también Politico.
En las últimas semanas muchos estadounidenses comenzaron a vender sus Tesla, que era un auto preferido por los liberales, o prefirieron comprar otra marca. También hubo ataques a concesionarias. Después de la publicación, los valores de la compañía se recuperaron 3% en el mercado.
La aparentente inminente salida también tendría lugar luego de otro fuerte golpe, esta vez político, que sufrió el magnate el martes, jornada en la que un juez conservador en Wisconsin al que el sudafricano había apoyado abiertamente y contribuido con millones de dólares, resultó derrotado en las urnas por 10 puntos en una elección para la Corte Suprema local.
Los demócratas habían apoyado a una candidata liberal y planteado esta elección como un referéndum contra el empresario y sus políticas de recortes. Además, se produciría en un momento en que algunos funcionarios de Trump y muchos aliados fuera de la Casa Blanca cuestionan la imprevisibilidad del hombre detrás de X y Space X, entre otras firmas, y ven cada vez más al multimillonario como un lastre político.
Un alto funcionario de la administración republicana confió que es probable que Musk mantenga un papel informal como asesor y continúe siendo una figura más bien ocasional en la Casa Blanca. Otro advirtió que cualquiera que piense que va a desaparecer por completo de la órbita de Trump se está "engañando a sí mismo". La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, desmintió y calificó de “basura” el reciente informe que publicó Politico.