Los bomberos que acudieron al piso, rodeado por decenas de activistas antidesahucios, se negaron a abrir la puerta de la vivienda y algunos se unieron a los manifestantes luciendo carteles contra los desahucios.
Tras este incidente, bomberos de otras regiones españolas, como Cataluña y Madrid, también han rechazado participar en estos desahucios.
"Nosotros socorremos a personas en situación de emergencia y auxilio. Es una contradicción ayudar a estas entidades (bancos acreedores) que ponen en riesgo incluso la vida de las personas", explicó a la AFP Antonio del Río, representante sindical de los bomberos de Cataluña.
"Lo único que hacemos nosotros es ayudar a los ciudadanos, solamente entramos a una vivienda cuando hay un peligro dentro y sacar a una mujer de 85 años de su casa, no es un peligro", señaló Pedro Campos, un bombero de Madrid.
Desde el estallido de la burbuja inmobiliaria en 2008, con el agravamiento de la crisis y el aumento del desempleo en España, muchas familias se han visto incapaces de pagar sus hipotecas y muchas de ellas han sido desahuciadas.
Desde 2009, movimientos como la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) han ayudado a paralizar, según esa plataforma, más de medio millar de esos desalojos y ha conseguido que el parlamento español tramite una iniciativa popular para detenerlos, apoyada por más de 1,4 millones de firmas.