"El Departamento de Estado utilizará su autoridad tradicional para considerar no aptos a posibles inmigrantes que se convertirían en una carga pública para Estados Unidos y se aprovecharían de la generosidad del pueblo estadounidense", afirmó el portavoz del Departamento de Estado, Tommy Piggott, en un comunicado.
"Se suspenderá la inmigración procedente de estos 75 países mientras el Departamento de Estado reevalúa los procedimientos de tramitación de la inmigración para impedir la entrada de extranjeros que se beneficiarían de las prestaciones sociales y públicas", agregó.
En noviembre del año pasado, se reportó que el secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, aprobó la restricción de visados a personas que padezcan enfermedades crónicas, como obesidad, diabetes o cáncer, tras considerar que, una vez dentro del territorio estadounidense, podrían convertirse en una carga financiera para los contribuyentes.
En general, en menos de un año, el Gobierno del presidente Donald Trump ha revocado las visas de más de 100.000 personas, reveló Tommy Pigott, portavoz del Departamento de Estado.