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12 de julio 2026 - 22:18
Francia acusó a Mariano Rajoy de difundir un discurso racista por sus dichos sobre la Selección

El expresidente del Gobierno español afirmó que Les Bleus tiene "un altísimo nivel, eso sí, sin franceses", lo que provocó una ola de críticas en España y Francia.

Las declaraciones del expresidente del Gobierno español Mariano Rajoy sobre la selección de Francia desataron una fuerte controversia política y deportiva en la antesala de la semifinal del Mundial que enfrentará a ambos países.

La frase en la que sostuvo que el conjunto dirigido por Didier Deschamps tiene "un altísimo nivel, eso sí, sin franceses" generó un amplio rechazo tanto en España como en Francia, donde fue calificada de racista y xenófoba.

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La respuesta más contundente llegó desde la Federación Francesa de Fútbol (FFF). Su presidente, Philippe Diallo, aseguró que las palabras del exmandatario contienen "un tufo de racismo intolerable" y rechazó cualquier cuestionamiento sobre la identidad de los futbolistas que integran el seleccionado.

Fuerte respuesta de Francia

"Nuestros jugadores no tienen por qué recibir ningún certificado de nacionalidad de un expresidente español. El equipo de Francia es el equipo de Francia", expresó Diallo en un mensaje difundido en redes sociales, donde también denunció "el detestable clima que generan tales hedores".

La polémica comenzó después de que Rajoy publicara una columna de opinión en el diario digital El Debate, tras la clasificación de España a las semifinales del Mundial, en la que cuestionó la composición del seleccionado francés por el origen familiar de varios de sus jugadores.

Sin embargo, la realidad contradice esa afirmación. De los 26 futbolistas convocados por Didier Deschamps para el Mundial, 23 nacieron en territorio francés. Solamente Michael Olise, Marcus Thuram y Brice Samba nacieron fuera del país, aunque todos poseen la nacionalidad francesa y representan oficialmente a su selección.

El Gobierno francés también salió al cruce. El ministro del Interior, Laurent Nuñez, calificó los dichos de Rajoy como "absolutamente inaceptables" y "aberrantes" y sostuvo que no reflejan "en absoluto lo que es Francia".

"Francia es una República donde todo el mundo tiene su lugar, cualquiera sea su origen, siempre que respete las reglas comunes", afirmó el funcionario, quien advirtió además que este tipo de mensajes alimentan los ataques racistas contra futbolistas como el capitán Kylian Mbappé.

En la misma línea se expresó la ministra delegada encargada de la Francofonía, Éléonore Caroit, quien sostuvo que "todos los jugadores del equipo de Francia son franceses. Punto final" y remarcó que cualquier ataque basado en el origen de los futbolistas resulta "inaceptable", provenga "de una senadora paraguaya o de un expresidente español".

Críticas de Pedro Sánchez

Las críticas también llegaron desde el propio Gobierno español. El presidente Pedro Sánchez respondió a Rajoy mediante un mensaje en la red social X, donde defendió una concepción inclusiva de la identidad nacional.

"España es de quien la ama y la trabaja. No de quien la avergüenza con declaraciones xenófobas", escribió Sánchez. Además, sostuvo que la pertenencia a un país no depende "del apellido, el lugar de nacimiento o el color de la piel", sino del compromiso con la sociedad.

El mandatario concluyó su mensaje con una referencia al partido que disputarán España y Francia por un lugar en la final del Mundial: "Francia, nos vemos en semifinales. Que gane el mejor y que pierda el racismo".

Declaraciones "hirientes y peligrosas"

También el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, calificó las declaraciones de Rajoy como "hirientes y peligrosas", mientras que el ministro de Transportes, Óscar Puente, fue aún más duro al acusarlo de sostener un discurso racista.

El Partido Socialista Obrero Español (PSOE) consideró "vergonzoso" que un expresidente realizara ese tipo de afirmaciones y advirtió que esos discursos "solo fomentan el odio". En tanto, desde Podemos señalaron que las palabras de Rajoy evidencian "un racismo absolutamente infame".

En Francia, dirigentes de distintos espacios políticos también condenaron los dichos del exjefe del Gobierno español. El primer secretario del Partido Socialista, Olivier Faure, recordó que "Francia no es una nación étnica", mientras que el secretario general del Partido Comunista, Fabien Roussel, calificó las declaraciones como "un racismo burdo" y expresó su respaldo a los Bleus de cara al encuentro frente a España.

La controversia reavivó un debate recurrente en Francia sobre inmigración e identidad nacional, una discusión que resurge periódicamente desde la consagración de la selección campeona del mundo en 1998 y que vuelve a instalarse ahora, en la antesala de una semifinal del Mundial cargada de tensión tanto dentro como fuera de la cancha.