Se trata de la tercera mayor matanza carcelaria de la historia de Brasil, por detrás de la que se registró en 1992 en Sao Paulo -donde murieron 111 presos- y la que tuvo lugar en Manaos entre el 1 y 2 de enero.
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Motín sangriento en Brasil dejó 56 muertosEl hecho ocurrió en Manaos, al norte del país vecino, durante la madrugada del domingo y la mañana del lunes. Las fuentes informaron que se trató de un enfrentamiento entre bandas
TEMER HABLÓ DEL "ACCIDENTE" EN MANAOS El presidente de Brasil rompió el jueves su cuestionado silencio sobre la masacre de Manaos, a la que calificó de "accidente pavoroso", y anunció la construcción de nuevas prisiones en todos los estados del país.
"Quiero solidarizarme en primer lugar con las familias que perdieron a sus presos en
este accidente pavoroso que ocurrió en el presidio de Manaos", afirmó. "No es suficiente con realizar un diagnóstico de lo que ocurrió, es preciso actuar", añadió.
Para atacar el problema de la superpoblación carcelaria, el gobierno prevé la construcción de al menos una prisión en cada uno de los 26 estados brasileños, además del Distrito Federal, con
una inversión de 800 millones de reales (unos 250 millones de dólares). Para contener a los líderes de las bandas, el gobierno planea construir cinco prisiones federales de máxima seguridad, después de que una "venganza" entre dos facciones rivales que se disputan el narcotráfico desencadenara la segunda peor matanza registrada en una prisión brasileña.
Además, se instalarán sistemas para bloquear el uso de celulares en el "30% de las prisiones de todos los estados" para evitar que las bandas sigan dirigiendo sus operaciones desde los presidios.
Con 622.000 personas privadas de libertad -en su mayoría jóvenes negros-,
el gigante sudamericano tiene la cuarta mayor población penal del mundo, por detrás de los Estados Unidos, China y Rusia, según datos oficiales.