La catástrofe se produjo en una zona fronteriza. Allí hubo un deslizamiento de tierra que, a su vez, provocó una avalancha de hielo y piedras sobre el río Lhende Khola. La mayoría de los desaparecidos son turistas.
La catástrofe se produjo en una zona fronteriza. Allí hubo un deslizamiento de tierra que, a su vez, provocó una avalancha de hielo y piedras sobre el río Lhende Khola. La mayoría de los desaparecidos son turistas.
Una inundación repentina en Nepal y el Tíbet dejó al menos 332 muertos y más de 1400 desaparecidos, la mayoría de ellos turistas. La riada arrastró pueblos, mercados, puentes, rutas y centrales hidroeléctricas en el distrito nepalí de Rasuwa, en la provincia de Bagmati, fronterizo con la Región Autónoma del Tíbet (China).
La catástrofe se produjo como consecuencia de un deslizamiento de tierra que, a su vez, provocó una avalancha de hielo y piedras sobre el río Lhende Khola. Este deslizamiento ocurrió a unos 55 kilómetros al noroeste de Kodari, en Nepal.
Un grupo de turistas se vio sorprendido por la riada cuando quería completar la ruta al Monte Kailash, una cumbre tibetana que está en la cordillera del Himalaya.
La situación llevó al presidente chino, Xi Jinping, a ordenar el despliegue de "todos los medios y recursos" necesarios para buscar a los cientos de desaparecidos y atender a los afectados por la inundación.
Por su parte, el gobierno nepalí declaró durante tres meses zona de desastre las áreas afectadas y ordenó movilizar helicópteros militares y privados para las operaciones de búsqueda y rescate, además de proporcionar atención médica gratuita a los heridos y acelerar la restauración de carreteras, electricidad y telecomunicaciones.
Desde la Organización de las Naciones Unidas (ONU), su secretario general, António Guterres, se mostró "consternado" por la tragedia y manifestó sus "condolencias" a los familiares de las víctimas de la catástrofe, así como su "solidaridad" con todos los damnificados.
Las agencias de la ONU, incluido el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), movilizaron personal y suministros para prestar asistencia "urgente" y respaldar la respuesta de las autoridades nepalíes a las inundaciones y sus efectos.