El capitán del crucero 'Costa Concordia,' Francesco Schettino, ha quedado este jueves en libertad condicional tras cuatro meses y medio de arresto domiciliario en la localidad italiana de Meta di Sorrento --cerca de Nápoles-- por su presunta responsabilidad en el accidente que causó más de una treintena de muertos.
Las autoridades judiciales mantenían a Schettino bajo arresto domiciliario desde el pasado 17 de enero, pero finalmente han acordado dejarle libre aunque con la condición de que no puede abandonar la ciudad mientras las investigaciones sigan en marcha, ha indicado su abogado, Bruno Leporatti.