Volodomir Zelenski y Vasyl Malyuk, presidente de Ucrania y titular del Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU), respectivamente.
“Crimea es Ucrania y cualquier expresión de la ocupación recibirá una respuesta contundente”, agregó Maliuk. El tráfico a través del puente de Kerch se detuvo durante tres horas a primera hora de la mañana el martes, pero reabrió a las 9, según indicaron canales oficiales rusos en redes sociales.
El Puente de Kerch está considerado como un símbolo de control ruso sobre la península de Crimea, anexionada por el Kremlin en 2014. El ataque sorpresa se produce apenas dos días después de que Ucrania llevara adelante un bombardeo con drones militares que destruyó más de 40 aviones rusos.
Operación "Telaraña" y acusación de Rusia
La operación, denominada “Telaraña”, infligió daños significativos a la fuerza aérea rusa y demostró la capacidad del Ejecutivo a cargo de Volodimir Zelensky para golpear en territorio enemigo. La ofensiva a gran escala contra bases aéreas en Rusia, en la que se utilizaron 117 drones, provocó daños estimados en 7.000 millones de dólares y puso en evidencia la vulnerabilidad de la infraestructura aérea rusa, plantando dudas sobre la eficacia de sus sistemas de defensa.
La pérdida de aviones clave, como los bombarderos estratégicos, podría afectar la capacidad del Ejército comandado por Vladimir Putin para llevar a cabo operaciones ofensivas y mantener su presencia aérea en la región. Por su parte, Rusia acusó este martes a Ucrania de estar detrás de las explosiones que el pasado fin de semana provocaron el derrumbe de dos puentes y accidentes de trenes que dejaron siete muertos y más de un centenar de heridos.
“Es evidente que los terroristas, siguiendo órdenes del régimen de Kiev, planificaron todo con máxima precisión para que sus explosiones afectaran a cientos de civiles”, señaló en un comunicado el Comité de Investigación ruso, ente encargado de las principales investigaciones criminales.
Las explosiones se produjeron el sábado por la noche en las regiones rusas de Kursk y de Briansk, ambas fronterizas con Ucrania. Las detonaciones provocaron que tres convoyes (uno de pasajeros, otro de mercancías y otro de control) descarrilaran, dejando siete muertos y 113 heridos, entre ellos niños, según los investigadores. Se abrió una investigación por “actos de terrorismo”, según la misma fuente.
Nuevo rechazo de Putin a una cumbre
El Kremlin descartó este martes una pronta cumbre a tres bandas entre Putin, Zelenski y Donald Trump, presidente de Estados Unidos, para abordar el arreglo del conflicto ruso-ucraniano. “Si somos sinceros, en breve, difícilmente. El presidente Putin ha afirmado en numerosas ocasiones su voluntad de celebrar reuniones al máximo nivel, pero, al mismo tiempo, añadió que dichos encuentros deben ser producto de acuerdos alcanzados durante las negociaciones", expresó Dmitri Peskov, portavoz presidencial, en su rueda de prensa telefónica diaria.
Putin ya se había negado a mediados de mayo a reunirse con Zelenski en el marco de la primera ronda de negociaciones en Estambul, Turquía, sitio al que Trump se había mostrado dispuesto a acudir. La Casa Blanca aseguró este lunes que el republicano estaría “abierto” a celebrar un encuentro a cuatro bandas, ya que también sería invitado el líder anfitrión en Estambul, el turco Recep Tayyip Erdogan.