El trío, formado por un hombre y dos mujeres, vive en la misma casa, comparte gastos y mantiene una relación de “lealtad y compañerismo” desde hace más de tres años en Río de Janeiro. “Hemos visto en los últimos años una serie de cambios en el concepto de familia. En mi opinión, esta unión poliafectiva no afecta al derecho de otras personas”, dice la notaria. En la práctica, el documento registra las voluntades de las tres personas, con diversas cláusulas en las que se especifican detalles sobre pensión, reparto de bienes, planes de salud y separación. Según la profesional, le corresponderá a empresas y órganos públicos aceptar o rechazar al trío como “unidad familiar”, y los tribunales podrán tomar acción para juzgar la validez de los potenciales recursos que haya. En todo caso, Do Nascimento Domingues espera que el caso sirva de precedente para el establecimiento de otros tipos de familia de diverso número, que según ella pueden incluir dos hombres y una mujer, tres hombres, dos mujeres y dos hombres, etc.