"No quiero que pase nada. Pero a veces hay que tomar medicamentos para solucionar algo", dijo.
Trump sostuvo que había hablado con líderes de Europa y Asia durante el fin de semana, quienes esperan convencerlo de reducir los aranceles que entrarán en vigor esta semana.
"Están viniendo a la mesa. Quieren dialogar, pero no hay diálogo a menos que nos paguen mucho dinero anualmente", reiteró Trump .
El anuncio arancelario del mandatario estadounidense el 2 de abril sacudió las economías de todo el mundo, provocando gravámenes de represalia por parte de China y generando temores de una guerra comercial y una recesión global.
En los programas de entrevistas matutinos del domingo, los principales asesores económicos de Trump intentaron presentar los aranceles como un reposicionamiento astuto de Estados Unidos en el orden comercial global.
También intentaron minimizar las conmociones económicas causadas por la turbulenta implementación de la semana pasada. Los futuros de las acciones de Wall Street abrieron con fuertes caídas, en una señal de mayor turbulencia.