El presidente estadounidense confirmó que descartó la propuesta presentada por Teherán para normalizar en siete días el tránsito por el estratégico estrecho
El presidente estadounidense confirmó que descartó la propuesta presentada por Teherán para normalizar en siete días el tránsito por el estratégico estrecho
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, rechazó el plan de siete días presentado por Irán para reabrir el estrecho de Ormuz y restablecer el tránsito marítimo por una de las principales rutas energéticas del mundo, en medio de la guerra y las negociaciones diplomáticas para intentar contener el conflicto en Medio Oriente.
“Hicieron una propuesta, pero la rechacé”, confirmó Trump este sábado ante periodistas en los jardines de la Casa Blanca, antes de abordar el helicóptero presidencial Marine One. La declaración terminó con las expectativas generadas por la iniciativa que Teherán había presentado a Washington a través de Qatar, que actúa como mediador entre ambos países.
El mandatario estadounidense sostuvo que, pese a las restricciones que afectan al estrecho, Estados Unidos mantiene “el control total” de Ormuz y aseguró que continúan atravesándolo importantes cantidades de petróleo. Según Trump, durante la última noche pasaron 29 embarcaciones.
“Quieren hacer un acuerdo, lo cual está bien, a mí me gustan los acuerdos. Pero ese acuerdo no sería aceptable”, afirmó el jefe de la Casa Blanca. También sostuvo que Teherán busca acelerar un entendimiento para recuperar el funcionamiento del paso marítimo.
La propuesta iraní había sido detallada el viernes en Nueva York por el ministro de Relaciones Exteriores, Abbas Araqchi, en el marco de la Asamblea General de las Naciones Unidas. El funcionario explicó que Teherán estaba dispuesto a normalizar la navegación por Ormuz en un plazo máximo de siete días si Washington aceptaba una serie de condiciones.
La hoja de ruta contemplaba que Estados Unidos avanzara durante los primeros días con el levantamiento del bloqueo naval sobre los puertos iraníes, flexibilizara las sanciones que afectan las ventas de petróleo de Irán y aceptara un alto el fuego que alcanzara también a otros escenarios del conflicto regional, incluido el Líbano.
De cumplirse esos pasos, Irán procedería a reabrir el estrecho de Ormuz en el sexto día. Para la última jornada estaba previsto que representantes de Washington y Teherán retomaran formalmente las conversaciones destinadas a alcanzar un acuerdo definitivo, que tendría entre sus principales asuntos el programa nuclear iraní.
Araqchi había señalado que la propuesta fue trasladada a Estados Unidos mediante la intermediación de Qatar y sostuvo que su implementación dependía de la voluntad de Washington. “Si se cumplen las condiciones necesarias, el estrecho puede reabrirse y el tránsito marítimo normal puede restablecerse dentro de siete días”, afirmó.
La iniciativa había abierto una nueva ventana diplomática después de meses de enfrentamientos y de las consecuencias económicas derivadas de las restricciones en Ormuz. El estrecho es una vía estratégica para el transporte mundial de petróleo y gas, por lo que las alteraciones de la navegación impactaron sobre los mercados energéticos internacionales.
El rechazo de Trump vuelve a dejar en suspenso una salida negociada inmediata. Teherán había planteado la reapertura de Ormuz como parte de un paquete más amplio para detener las hostilidades y recuperar las conversaciones nucleares. Washington, sin embargo, consideró insuficientes o inaceptables las condiciones propuestas.