Se estima que unas 26 toneladas de esas minúsculas bolitas de plástico llegaron a las costas de Galicia, una región de fuerte actividad pesquera, tirados al mar por un buque carguero de bandera de Liberia.
Las bolitas, de hasta 5 milímetros de diámetro, se utilizan en la industria para la fabricación de envases, botellas o contenedores de plástico.
Idioia Villanueva, eurodiputada española del bloque de Izquierda, dijo que "la emergencia ambiental que sacude a Galicia señala la necesidad de una legislación europea ambiciosa, que acabe con la impunidad de las empresas".
En tanto, Virginijus Sinkevicius, comisario europeo para Ambiente, Océanos y Pesca, dijo que la contaminación con pellets de plástico no tiene "soluciones fáciles, pero necesitamos acciones audaces y decisivas para proteger nuestros océanos".
Esos gránulos de plástico son ingeridos por animales marinos, por lo que pueden acabar en la alimentación humana.