El presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, sostuvo que el Gobierno no difundirá un número oficial de desaparecidos hasta contar con datos confirmados.
El presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, sostuvo que el Gobierno no difundirá un número oficial de desaparecidos hasta contar con datos confirmados.
El Gobierno de Venezuela confirmó este sábado que el doble terremoto que sacudió al país el pasado 24 de junio dejó hasta el momento 4.333 muertos, de los cuales 315 cuerpos permanecen sin identificar. Al mismo tiempo, defendió su decisión de no informar una cifra oficial de desaparecidos al considerar que hacerlo implicaría difundir datos no corroborados.
El presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, aseguró durante una conferencia de prensa en Caracas que las autoridades solo comunicarán información plenamente confirmada y rechazó las estimaciones realizadas por plataformas independientes, que sostienen que cerca de 30.000 personas aún no pudieron ser localizadas.
"Hasta el día de ayer, sin identificar, 315 personas. Eso representa el 7% del total de fallecidos", explicó el dirigente chavista, quien sostuvo que el Gobierno trabaja con evidencia concreta y no con proyecciones.
"Nosotros no podemos manejarnos en base a especulaciones, sino que tenemos que manejarnos en base a la realidad", respondió Rodríguez al ser consultado sobre la ausencia de datos oficiales respecto de las personas desaparecidas desde el devastador sismo.
Los terremotos, de magnitudes 7,2 y 7,5, provocaron una de las mayores tragedias naturales de la historia reciente del país. Además de las víctimas fatales, dejaron casi 18.000 personas sin hogar y daños de consideración en miles de edificios, especialmente en el estado de La Guaira y otras zonas del centro-norte venezolano.
Rodríguez también respondió a las críticas por la lentitud en las tareas de remoción de escombros. Según explicó, los trabajos avanzan de manera deliberadamente cuidadosa porque las autoridades mantienen la esperanza de encontrar personas con vida entre los edificios derrumbados.
"Si se utilizan máquinas pesadas de forma abrupta, podríamos llevarnos una vida humana en ese proceso", argumentó el funcionario. Agregó además que muchas familias aún esperan recuperar los cuerpos de sus seres queridos atrapados bajo los escombros.
Respecto de las víctimas que todavía no pudieron ser identificadas, el presidente del Parlamento rechazó que estén siendo enterradas en fosas comunes. Explicó que los cuerpos son sepultados en el cementerio La Esperanza, situado a unos 25 kilómetros de Catia La Mar, donde previamente se les toman fotografías odontológicas, huellas dactilares cuando es posible y muestras de ADN para facilitar futuras identificaciones.
Cada sepultura queda señalizada con el nombre de la víctima o un número identificatorio, con el objetivo de que los familiares puedan reclamar posteriormente los restos una vez completados los estudios genéticos. El cementerio, además, está siendo ampliado para incorporar entre 2.000 y 3.000 nuevas tumbas.
En paralelo con las tareas de rescate e identificación, el Gobierno comenzó a delinear el proceso de reconstrucción. Rodríguez estimó que serán necesarias unas 25.000 viviendas para alojar a quienes perdieron sus hogares y advirtió que esa cifra podría incrementarse a medida que continúen las inspecciones estructurales en las zonas afectadas.
Como primer paso, anunció que durante este fin de semana comenzará un censo biométrico en los campamentos temporales instalados en Caracas, Miranda y La Guaira para determinar con precisión la cantidad de familias que necesitarán una nueva vivienda. También adelantó que la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, entregará las primeras 200 casas durante la próxima semana.
El funcionario indicó que el Ejecutivo trabaja para levantar barrios con construcciones antisísmicas, escuelas, centros comerciales y espacios recreativos en terrenos considerados aptos desde el punto de vista geológico. El objetivo es trasladar antes del inicio del próximo ciclo lectivo a las miles de personas que actualmente permanecen alojadas en escuelas utilizadas como refugios.
Para financiar ese plan, el Gobierno busca acceder a recursos retenidos en el exterior. Rodríguez confirmó que Delcy Rodríguez mantiene gestiones con Estados Unidos, Brasil, el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial y otros organismos internacionales, además de haber solicitado al Reino Unido la liberación de reservas de oro venezolanas depositadas en el Banco de Inglaterra.
En paralelo, Naciones Unidas informó que ya trabaja junto al Gobierno venezolano en un programa para instalar viviendas prefabricadas y recaudar fondos destinados a acelerar la recuperación de las regiones devastadas por el terremoto.