"Hace unos meses apareció en la puerta de mi casa, flaco, sarnoso, moribundo. Buscábamos otro perro porque se nos había muerto uno (Ringo) y decidimos con mi marido rescatarlo, lo llamamos Aron", dicen sus dueños y él agrega: "Así estoy ahora, después de mi rescate, gracias a mi mamá Alejandra y por supuesto a mi papá Alfredo". Esta es la historia de Aron que al igual que su media hermana Laura, que también fue rescatada, agradece la posibilidad de salir en este suplemento que está dedicado al mejor amigo del hombre
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